Capitulo
92
ANTERIORMENTE:
Pau: _Vas a tener que aguantar hasta hoy a la
noche
10:30 de la
noche, Pedro y yo subiendo al avión. El… muerto de intriga porque todavía no le
había dicho a dónde íbamos y no tenía ni intenciones de decírselo.
A las 11 menos 15 despegamos y desde la
ventanilla teníamos una vista hermosa a la ciudad que cada vez se alejaba más
de nosotros.
Al parecer durante el viaje nos dormimos porque
fue la azafata la que tuvo que despertarnos para informarnos que habíamos llegado.
Pedro bajo desesperadamente, ya no aguantaba más. Cuando baje yo del avión, el
me estaba esperando y me miro con cara de pocos amigos.
Pedro: _Genial, no quería terminar mi
cumpleaños en un aeropuerto
Pau: _Ja ja no es tan fácil como vos creías ¿no?
¿Qué te pensabas, que ibas a bajar en el hotel? Pff
Pedro: _No te pases de viva ehh ¿me querés
decir en donde estamos? (haciendo pucherito)
Pau: _Mejor miralo vos
Pedro se dio vuelta y pudo verlo con sus
propios ojos. Desde el aeropuerto teníamos una vista hermosa a la costa, estábamos
nada más ni nada menos que en la Isla Margarita, ese lugar para Pedro era muy
especial porque fue al último lugar al que viajo con su mama y tenia recuerdos
muy lindos de ahí.
Cuando nuestras miradas se volvieron a
encontrar, el me abrazo con mucha dulzura, estaba emocionado.
Pedro: _Jarcias mi amor, me encanta la
sorpresa. Después de que falleció mi mama, me prometí que no iba a volver nunca
más a esta isla pero ahora que estoy acá con vos, con la mujer que amo y elijo
cada día, soy la persona más feliz del mundo. Enserio gracias
Pau: _Mi
vida, no me tenes que agradecer nada, vos me cambiaste la vida y eso no tiene
precio. Me alegro que te guste, pensé que te ibas a enojar por el tema de tu
mama…
Pedro: _Ja ja nada que ver me encanto (beso)
Pau: _Bueno me alegro muchísimo… ¿vamos yendo?
Pedro: _Dale ¿A dónde?
Pau: _Ja ja dale vamos (agarrándolo de la
mano)
Yo tenía todo preparado, había alquilado una
casita que estaba re cerca al mar y seguro que le iba a encantar. Un remis nos
llevo hasta allá y sí, yo estaba en lo cierto, el quedo deslumbrado y no dudo
un segundo en recorrer la casa.
Hacía mucho calor ahí casi más de 40 ° y me
estaba empezando a sentir mal. Decidí irme a bañar así me refrescaba, y el después
de ver que yo estuviera bien se quedo afuera desarmando los bolsos y esperándome.
Cuando Sali, me cambie y fui a ver donde
estaba Pedro, ya que no lo veía ni escuchaba por ningún lado. Fui al comedor y
nada, a la cocina y tampoco, pero desde l ventanal que daba a la playa, pude
distinguirlo que estaba sentadito en la arena con la vista fija en el mar.
Sali de la casa sin dudarlo y camine unos
cuantos metros hasta quedar solo a un paso de él.
Pau: _ ¿Que haces amor?
Pedro: (sobresaltado) _Ah eh hola a ja sentate…
Me senté en la arena, imitándolo y mirando en
la misma dirección que él, perdida en el mar.
Pedro: _ ¿Viste que lindo amanecer?
Y si… apenas se asomaba el sol en el
horizonte, reflejándose en el mar e iluminando todo el paisaje, era todo tan lindo.
Pau: (mirándolo a los ojos) _Pero nuca tan
lindo como vos
Pedro me miro y nuestros labios se encontraron
en un hermoso beso, lleno de pasión, pero sobre todo lleno de amor, ese amor
tan puro que sentíamos el uno por el otro y que cada día crecía mas.
Terminamos recostados en la arena asiéndonos mimos
y concentrados en los ojos del otro, según dicen, los ojos son las puertas del
alma y nuestras almas ya estaban unidas para siempre, al igual que nuestras
vidas.
Pedro: _ ¿Alguna vez te dije que te amo?
Pau: _Muchas veces pero me encanta que me lo
digas
Pedro: _Entonces te amo (beso) te amo (beso) te
amo (beso) te amo (beso) te amo (beso) te amo (beso)
Pau: _Ja ja yo mas, te amo muchísimo mas…
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